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oh the days don't get easier the gaps just get bigger until I can almost bear thinking of you

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miércoles, 8 de julio de 2026

Sí había un patrón, y se llama: COMPHET. (Parte II)

Bajo la presión social. 

¡Hola de nuevo!
Antes de iniciar, quiero agradecerte mucho el tiempo que tomas al leerme. La atención en esta era vale mucho y agradezco tu interés en este pequeño viaje mental que me hice estos meses.

¿Continuamos?

rose
rose
Mi primer beso no fue relevante, me dio asco y me lo robó uno de mis compañeros de grupo. El clásico "fuckboing".
Sólo recuerdo que ese día llegué a mi casa a lavarme los dientes.

Bueno. Terminé con el tercer chico porque me sentía muy incómoda con él. Fue la primera vez que me sentía mal por terminar con alguien, solamente porque no supe decirle que no.
Poco después de terminar con él, pasaron cosas curiosas.
Tenía un amigo/conocido de mi mismo grupo. Era atractivo para muchas chicas en la escuela. Yo le conocí como 4 novias ahí (2 eran amigas mías). Además, también es muy inteligente y disciplinado.
En ese punto no me llamaba la atención, no tenía interés en él. Primero que nada, porque era ex de mis amigas.
Sabrá el universo qué onda, pero comencé a recibir comentarios del tipo:
Mi mamá: "me gustaría él para yerno".
Mis amigas: "harían bonita pareja juntos".

También hubo una situación relacionada a una lectura de manos en la que no entraré a detalle porque la lectura no era mía, sólo escuché porque parecía estar relacionado conmigo (me comentaron el chisme).
A todo esto comencé a decirme: "¿Qué tal que sí me gusta? Es buena persona, ¿Por qué no debería gustarme? Además, todos piensan que es buena idea, debe serlo porque si no, no lo comentarían. Es inteligente, un buen candidato".

Lo quise. Lo quise mucho y por mucho tiempo. Aún le tengo cariño.
Con él viví muchísimas cosas y la pasé muy bien cuando se pudo.
Pero también había algo que nunca terminó de encajar tanto para mí.
La mayor parte del tiempo mi cabeza era un constante "esto se va a acabar en algún momento. Todo tiene un fin". No me ilusionaba la idea de estar a largo plazo con él.
Y no porque fuera un mal novio, porque no lo era. Había detalles, cosas cuestionables, pero considero que eran de la edad y estábamos aprendiendo, nunca algo grave o grande.
Nunca fantasee con una boda, hijos o sólo "juntarnos". Y sí, posiblemente fue la edad. Tenía 13 años, jaja.
Sólo que, a veces escuchaba a mis amigas y... no resonaba conmigo.
Cuando terminamos, lloré. Ahora creo que era más... no tanto por el noviazgo, sino por el vínculo, las conversaciones o la convivencia... y la amistad.
No llevaba un diario como tal a esa edad, así que... sólo me queda confiar en mi memoria.

Cuando entré a la prepa, tuve dificultad para hacer amigas.
En mi grupo, la mayoría se conocían de antes y formaron sus grupitos de amigos, así que no supe integrarme a ninguno. También, sentía que no encajaba en esos grupos, así que en los descansos me la pasaba sola dibujando (no me alcanzaba para comprar un celular).
Sí hablaba con mis compañeros. No era timidez, sólo tenían una vibra diferente, ajena a mí y eso no quería decir que me cayeran mal. A veces me sacaban plática o yo lo hacía, sólo no consideraba una amistad ahí.
Pero hubo dos personas con las que encajé porque "hablaban mi mismo idioma": el anime.
Y pasaba más tiempo con ellos, aunque yo no los buscaba. Hasta hoy son mis reales. En esta historia, sólo es relevante... le llamaremos... Jaime. Ajá.

Bueno. No sé qué pensaban mis compañeros, pero me molestaban preguntando si alguno de los dos era mi novio y comenzaban a hacer comentarios como los que hacían mis amigas con mi cuarto novio.
"Harían bonita pareja" x 40. Todos los días.

Logré ignorar esos comentarios por casi dos semestres, creo. Resistí bien. Di mi batalla, en serio.
Igualmente, como se repitieron los comentarios... se repitió otra situación del post anterior.
Una vez en "hora libre", estaba conviviendo con una compañera. Anteriormente me había dicho que yo le gustaba, pero yo no la conocía bien. Viéndolo con ojos de hoy, yo creo que ella sólo quería experimentar porque nunca me creí que yo le gustara realmente. Y a veces me hacía comentarios "incómodos" por no decir "morbosos".
Btw. Yo estaba conviviendo con ella y se le ocurrió "performar" una declaración. Se arrodilló y tomaron foto que sugería que la había aceptado, idk. Sí, yo le seguí el juego porque me estaba divirtiendo.
Unas conocidas de otro grupo me preguntaron si lo que sugería la foto era verdad, yo les dije que no... pero en ese momento me sentí juzgada.
No era verdad, pero yo tampoco lo veía mal en caso de que lo hubiera sido.
Ellas me juzgaban con la mirada... no sé describirlo. Yo me sentí mal.
Y cuando llegué a mi casa, lo mismo pasó con mamá. Me tardé en convencerla de que estábamos jugando.
No dejé de convivir con esa chica. Ella tampoco dejó de "coquetearme", pero sí dejé de seguirle el juego. Comencé a tener más cuidado.

Ahí comencé a decirme "¿y si Jaime sí me gusta?".
Él ya había insinuado que yo le gustaba varias veces antes, pero yo no lo tomaba enserio.
A finales de primer semestre me preguntó: ¿No quieres un novio?
Yo asumía que alguien le había pedido el favor, aunque realmente él estaba diciéndolo por él mismo.
Ahí ya tenía 3 cosas claras:

1. Yo le gustaba.

2. Todos decían que era buena idea desde siempre.

3. Necesitaba hacerle creer a mi mamá que no me gustaban las mujeres.

Me convencí a mí misma de que él me gustaba.
Yo lo quiero mucho, es de mis personas favoritas, pero realmente nunca me gustó nada. Lo veía como mi amigo favorito y ya.
Terminé con él porque comenzó a mencionar la idea de "tener hijos" (planes a futuro), cosa que yo no quería (con él). Y la relación, honestamente, me estaba aburriendo muchísimo. El autoconvencimiento se estaba esfumando rápidamente. 
Soy muy afortunada de que después de todo, él quisiera seguir siendo mi amigo porque si hubiera sido yo (soy rencorosa, meper?).
Después de él vinieron muchos chicos más que me enviaban mensajes por Facebook queriendo "conocerme" para después coquetearme. No me gustaban, no me interesaban, y me aburrían.
Nunca llegué a nada con ellos, por que tampoco "colaboraba" mucho para llegar a algo. Creo que sentían mi desinterés. 

Comencé a sentirme "extrañamente cómoda" conviviendo con hombres. No me importaba si ellos tenían mala imagen de mí. Y no, no quería agradarles por andar de pick me. Al contrario, si les caía bien o mal no me importaba.
Pero con las mujeres cambiaba la cosa porque ahí sí me daba pena decir groserías, hacer un mal chiste o hacer algo que me hiciera pasar pena. 
En mis primeros semestres, vi a una chica que se me hizo linda. No me había pasado antes. Plan, yo quería verla, es muy linda.
Pero tampoco entendía eso. Creía que quería ser ella, pero no. Cuando me hablaba, sólo no sabía responder. Ella se me acercó unas veces, pero no recuerdo haber tenido una conversación real para ese entonces.
La podría considerar como la primera persona que me parecía atractiva en "la vida real" con la que tenía posibilidades de convivir, sólo no supe cómo hacerlo aunque yo sabía cómo podría haberlo hecho porque tenemos cosas en común.
Sí le dije que me gustaba en pandemia, cuando hacían retos del ". Y te digo...". 

Bueno. De ahí pasamos a:

"EL DÍA QUE ACEPTÉ QUE ME GUSTAN LAS MUJERES".


Si leíste la primera parte, creo que había muchas pistas de que yo tenía esa tendencia. Al menos eso he interpretado.
Cuestionarme si me gustaban las mujeres nunca fue la duda real, yo lo sabía. Siempre lo supe.
Aceptarlo era la parte difícil.

Tengo una amiga kpoper. La conocí en último año de prepa.
Antes de ella, las únicas referencias que tenía sobre el K Pop eran 2NE1, BTS y BLACKPINK. No había tenido interés en ese mundo, así que ella vino a instruirme.
No soy fan del K pop, pero al menos ahora tengo una visión más amplia a la que tenía, sobre todo la cultura en general.
Ella me presentó a MAMAMOO, y por consecuencia... Moon Byul.
Sí. Yo había sentido atracción por Karlie Kloss, por Leigh Anne (Little Mix) y Cara Delevigne. Pero con Moon Byul sentí muchísimas cosas que no había sentido antes. Tiene un aura. Algo la hace SÚPER MAGNÉTICA.
Con ella comencé a sentir muchísimas cosas y llegué a la conclusión de que sí, me gustaban las mujeres... mejor dicho: lo acepté. Empecé a etiquetarme como "bisexual" erróneamente.

Después de esta gran revelación, pasaron muchas cosas.
1. Tenía que elegir qué iba a hacer con mi vida después de la prepa. ¿Qué me gustaba realmente? ¿Para qué era buena? No lo sabía. 
2. Falleció mi gato favorito.
3. Me peleé con un conocido en la prepa.
Comencé a deprimirme. Las cosas en casa no estaban bien con mamá tampoco.
Todo esto sumado al encierro debido a la pandemia del 2020 empeoró mi situación emocional.
Pero había alguien que estaba para mí aunque yo lo tratara mal... le llamaremos, "el militar".


Te contaré de eso en la siguiente parte porque siento que ya fue mucho texto.

¡Hasta la próxima y excelente día! 🫶🏻

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